Muchas mujeres solteras, divorciadas, o viudas que han tenido que enfrentar una mastectomía a causa de un cáncer de mama, suelen temer concurrir a una primera cita. Si este es también su caso, tome en cuenta las siguientes sugerencias.
El rechazo, un temor siempre presente
En primer lugar, debe saber que, como en cualquier cita, es posible que se produzca un rechazo de alguno de los dos hacia el otro. Si es usted la rechazada, es muy probable que el mismo no sea causado por su operación, sino por otros motivos.
¡Vamos, es muy fácil echarle la culpa de todo a sus senos!, pero… ¿Qué hay de su ser interior (y exterior, en términos globales)? ¿Se mostró soberbia durante la cita? ¿Se arregló correctamente antes de concurrir a la misma?
Los factores que pueden incidir para el rechazo de una mujer operada, son los mismos que pueden incidir para una mujer que no se haya realizado ninguna cirugía, por lo que el riesgo de que el hombre no desee arreglar un nuevo encuentro, es un temor que cualquier mujer deberá enfrentar en una primera cita, y no solamente usted. Recuerde siempre esto cuándo las cosas no vayan como las había planeado.
¿Por qué todo debe suceder en la primera cita?
Recuerde sus primeras citas anteriores… ¿Le contaba todo, pero absolutamente todo? ¡Nadie dice todo en su primera cita!… En todo caso, ellos deberían esperar una segunda para saber más sobre usted… Por eso, espere hasta sentir una mínima confianza sobre la persona que acaba de conocer, cierta empatía y un sentido de aproximación con ese hombre.
Eso sí, si espera un encuentro sexual, deberá hablarle anticipadamente sobre su cáncer de seno o cualquier cirugía realizada, o caso contrario la situación será algo embarazosa para ambos.
La forma de comunicarlo
Ensaye y practique cómo podría comunicarle a su potencial pareja su experiencia con respecto al cáncer. Para esto, háblese a sí misma frente al espejo, donde podrá ver sus expresiones al comunicar esta noticia, y/o a alguna amiga íntima o miembro cercano de su familia, a quienes podrá consultar sobre como caería mejor comunicar la noticia. Dígales lo que temería hablar con otra persona, para tener una comunicación al respecto, previa a la cita.
Sepa quien merece su amor
Una persona que la rechaza a causa de su cirugía, seguramente será una persona insensible que no merece su afecto. Una buena persona tiene en cuenta el alma de la otra, y no su eventual condición física.
Si siente que está siendo rechazada a causa de su situación, no tendrá sentido intentar continuar una relación: al fin de cuentas, habrá tenido la posibilidad (que muchas otras mujeres no tienen) de darse cuenta por anticipado que no está con una buena persona.
Nunca olvide usar el humor, si siente que de esta forma puede relevar tensiones. Por ejemplo, si habla con un hombre acerca de su mastectomía, y este le responde que nunca antes había estado con una mujer sin senos, usted podría contestar que también para usted será una experiencia nueva, pero que de hecho ambos lo podrían experimentar juntos…
“LAZOS”,ES UN GRUPO DE AYUDA Y ACOMPAÑAMIENTO A MUJERES CON CÁNCER DE MAMA. Es una organización que nació como iniciativa de un grupo de mujeres sobrevivientes de cáncer de mama, que vieron la necesidad de agruparse para compartir sus experiencias y vivencias entre ellas, con el propósito de mejorar su calidad de vida y su condición de salud.
domingo, 13 de junio de 2010
sábado, 12 de junio de 2010
Para el cáncer mama, una terapia unidosis frente a tratamientos largos.
Este fin de semana se han conocido avances médicos para tres diferentes tipos decáncer. Por un lado, un nuevo tratamiento unidosis para las enfermas de cáncer de mama, que podría sustituir a los tratamientos de larga duración con quimioterapia.
Con esta nueva técnica, los médicos emplean una máquina de radioterapia móvil que puede insertarse dentro del pecho para localizar el lugar exacto afectado por el cáncer, en el que aplican una sola dosis de radiación.
Con esta nueva técnica, los médicos emplean una máquina de radioterapia móvil que puede insertarse dentro del pecho para localizar el lugar exacto afectado por el cáncer, en el que aplican una sola dosis de radiación.
LECHE DE VACA Y CANCER DE MAMA
Hace ya un tiempo, un miembro de mi familia cercana que permanecerá en el economato me envió un e-mail proveniente del reenvío del reenvío del reenvío de un reenvío que se pierde en el origen de los tiempos con un archivo de Power Point adjunto. El asunto del mensaje era ¿Por qué en China no hay cáncer de mama? (he quitado las mayúsculas y los Fwd: varios) y el nombre del adjunto un bello no-leche-de-vaca.pps.
Para que todos tengamos el mismo material, he dejado el archivo en cuestión en el enlace anterior. Es una presentación de las que lleva música, posiblemente para aumentar el daño producido. Si lo renombran a .ppt no se iniciará automáticamente y podrán saltar entre las diapositivas (o al menos así me ha funcionado a mí con OpenOffice.org).
La chicha empieza en la tercera transparencia. Se presenta a una tal «profesora Jane Plant» que «ha sobrevivido a 5 tumores mamarios» –salto a la siguiente transparencia– «cortando todos los lácteos de su dieta alimenticia». En la séptima transparencia se llega a un «Las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los hombres desarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman». A partir de ahí, se cuenta que la buena mujer dejó de tomar leche y derivados y en seis semanas el tumor había desaparecido. La transparencia 17 debería hacer saltar todas las alarmas con esa primera mitad conspirativa.
Efectivamente, existe una Jane Plant que es autora de varios libros:
Your Life In Your Hands: Understanding, Preventing, and Overcoming Breast Cancer.
The No-Dairy Breast Cancer Prevention Program: How One Scientist’s Discovery Helped Her Defeat Her Cancer.
Notar que hay dos afirmaciones distintas en todo este asunto:
Un cáncer en progreso puede detenerse dejando de tomar leche de vaca.
El consumo de lácteos es un factor de riesgo a la hora de desarrollar cáncer de mama.
Del primer punto no voy a hablar. Como dijo David Hume:
Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias.
Y esas pruebas no las tenemos. Por lo tanto me voy a centrar en el segundo punto, que además parece alimentar una serie de páginas web (ejemplo) que repiten este tipo de información.
En un principio hice una pequeña serie de búsquedas en PubMed, un buscador de artículos en la literatura científica médica, pero encontré poca cosa. Así que llamé a mis dos médicos de cabecera: el doctor EC-JPR y la doctora Sophie. Y ahí ya empezaron a aparecer cosas.
Por una parte, está este estudio: Meat, eggs, dairy products, and risk of breast cancer in the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC) cohort, publicado en la American Journal of clinical nutrition. Pego la parte relevante del resumen:
CONCLUSIONS: We have not consistently identified intakes of meat, eggs, or dairy products as risk factors for breast cancer. Future studies should investigate the possible role of high-temperature cooking in the relation of red meat intake with breast cancer risk.
(CONCLUSIONES: no hemos identificado de forma consistente que las ingestas de carne, huevos o productos lácteos sean factores de riesgo para el cáncer de mama. Estudios futuros deberían investigar el posible papel de la cocción a altas temperaturas en relación al consumo de carnes rojas y el riesgo de cáncer de mama).
Eso es un solo artículo. Buscando un poco más aparece lo siguiente: Dairy Product Consumption and the Risk of Breast Cancer, publicado en el Journal of the American College of Nutrition. Este trabajo analiza varios estudios (es una revisión) y concluye que:
Evidence from more than 40 case-control studies and 12 cohort studies does not support an association between dairy product consumption and the risk of breast cancer.
(Las pruebas de más de 40 estudios de casos control y 12 estudios de cohortes no apoyan una asociación entre el consumo de lácteos y el riesgo de desarrollar cáncer de mama.)
Es más: el mismo resumen del artículo apunta a varios elementos contenidos en la leche de vaca que potencialmente pueden prevenir ese tipo de cáncer, como son calcio, ácido butírico y vitamina D. Es más: el consumo de leche de vaca es ahora mismo la principal fuente de esta vitamina en Estados Unidos. Otro estudio algo antiguo, de 1989, concluye que el consumo de lácteos fermentados puede proteger precisamente contra el cáncer de mama. Si antiguamente en China la incidencia de algunos tipos de cáncer era menor que en el mundo industrializado, puede pensarse (y con razones) que un factor importante es la dieta en su conjunto, pero achacar todos los males a un único alimento es, a la luz de las pruebas, erróneo.
Y una sola cosa más: disuelvan el Cola-Cao en leche entera. Acabo de descubrir que si se hace en leche semidesnatada sabe a polvos.
Esta entrada fue publicada por RinzeWind el 11/06/2010 a las 12:24, archivada en Ciencia, Escepticismo
Para que todos tengamos el mismo material, he dejado el archivo en cuestión en el enlace anterior. Es una presentación de las que lleva música, posiblemente para aumentar el daño producido. Si lo renombran a .ppt no se iniciará automáticamente y podrán saltar entre las diapositivas (o al menos así me ha funcionado a mí con OpenOffice.org).
La chicha empieza en la tercera transparencia. Se presenta a una tal «profesora Jane Plant» que «ha sobrevivido a 5 tumores mamarios» –salto a la siguiente transparencia– «cortando todos los lácteos de su dieta alimenticia». En la séptima transparencia se llega a un «Las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los hombres desarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman». A partir de ahí, se cuenta que la buena mujer dejó de tomar leche y derivados y en seis semanas el tumor había desaparecido. La transparencia 17 debería hacer saltar todas las alarmas con esa primera mitad conspirativa.
Efectivamente, existe una Jane Plant que es autora de varios libros:
Your Life In Your Hands: Understanding, Preventing, and Overcoming Breast Cancer.
The No-Dairy Breast Cancer Prevention Program: How One Scientist’s Discovery Helped Her Defeat Her Cancer.
Notar que hay dos afirmaciones distintas en todo este asunto:
Un cáncer en progreso puede detenerse dejando de tomar leche de vaca.
El consumo de lácteos es un factor de riesgo a la hora de desarrollar cáncer de mama.
Del primer punto no voy a hablar. Como dijo David Hume:
Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias.
Y esas pruebas no las tenemos. Por lo tanto me voy a centrar en el segundo punto, que además parece alimentar una serie de páginas web (ejemplo) que repiten este tipo de información.
En un principio hice una pequeña serie de búsquedas en PubMed, un buscador de artículos en la literatura científica médica, pero encontré poca cosa. Así que llamé a mis dos médicos de cabecera: el doctor EC-JPR y la doctora Sophie. Y ahí ya empezaron a aparecer cosas.
Por una parte, está este estudio: Meat, eggs, dairy products, and risk of breast cancer in the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC) cohort, publicado en la American Journal of clinical nutrition. Pego la parte relevante del resumen:
CONCLUSIONS: We have not consistently identified intakes of meat, eggs, or dairy products as risk factors for breast cancer. Future studies should investigate the possible role of high-temperature cooking in the relation of red meat intake with breast cancer risk.
(CONCLUSIONES: no hemos identificado de forma consistente que las ingestas de carne, huevos o productos lácteos sean factores de riesgo para el cáncer de mama. Estudios futuros deberían investigar el posible papel de la cocción a altas temperaturas en relación al consumo de carnes rojas y el riesgo de cáncer de mama).
Eso es un solo artículo. Buscando un poco más aparece lo siguiente: Dairy Product Consumption and the Risk of Breast Cancer, publicado en el Journal of the American College of Nutrition. Este trabajo analiza varios estudios (es una revisión) y concluye que:
Evidence from more than 40 case-control studies and 12 cohort studies does not support an association between dairy product consumption and the risk of breast cancer.
(Las pruebas de más de 40 estudios de casos control y 12 estudios de cohortes no apoyan una asociación entre el consumo de lácteos y el riesgo de desarrollar cáncer de mama.)
Es más: el mismo resumen del artículo apunta a varios elementos contenidos en la leche de vaca que potencialmente pueden prevenir ese tipo de cáncer, como son calcio, ácido butírico y vitamina D. Es más: el consumo de leche de vaca es ahora mismo la principal fuente de esta vitamina en Estados Unidos. Otro estudio algo antiguo, de 1989, concluye que el consumo de lácteos fermentados puede proteger precisamente contra el cáncer de mama. Si antiguamente en China la incidencia de algunos tipos de cáncer era menor que en el mundo industrializado, puede pensarse (y con razones) que un factor importante es la dieta en su conjunto, pero achacar todos los males a un único alimento es, a la luz de las pruebas, erróneo.
Y una sola cosa más: disuelvan el Cola-Cao en leche entera. Acabo de descubrir que si se hace en leche semidesnatada sabe a polvos.
Esta entrada fue publicada por RinzeWind el 11/06/2010 a las 12:24, archivada en Ciencia, Escepticismo
El cáncer del mama es una amenaza real para las mujeres.
El cáncer del mama es una amenaza real para las mujeres. Y todavía tenemos mucho que aprender de él para poder detectarlo a tiempo y controlarlo, antes de que nos cambie la vida. ¿Qué es, cómo se forma y qué tipos de cáncer de mama existen? Sigue leyendo para que te enteres de los detalles de este cáncer y así puedas estar alerta.
¿Quieres saber qué tan real es la amenaza del cáncer de mama para las mujeres? También conocido como cáncer del seno, actualmente es el cáncer que más nos afecta en Estados Unidos, pues 1 de cada 8 mujeres lo desarrollará en el transcurso de su vida. El aprender a conocer tus senos y estar atenta a cualquier señal de alerta, es el paso más importante para evitar que el cáncer de mama se convierta en una amenaza para ti.
Antes de comprender cómo se forma el cáncer de mama, debemos comprender cómo son nuestros senos por dentro. Éstos están compuestos por lóbulos, conductos, tejido conector grasoso, venas y vasos linfáticos. Para alimentar a nuestros bebés cuando somos madres, los lóbulos están compuestos por pequeñas glándulas mamarias (que producen la leche), las cuales están conectadas a conductos que llevan la leche hasta el pezón.
Como cualquier otro cáncer, surge cuando algunas células de tu cuerpo se alteran y empiezan a reproducirse de forma anormal y sin control. Cuando las células cancerosas se empiezan multiplicar dentro de los senos, inicialmente se forman pequeñas protuberancias o tumores que se pueden sentir a través de la piel mediante el tacto. Sin embargo, las protuberancias en los senos no siempre son cancerosas. Existen los tumores o quiste benignos y existen los tumores malignos o cancerosos. ¿Cuál es la diferencia? Mientras los quistes benignos no ponen en riesgo tu vida, los tumores malignos sí pueden ser una amenaza para tu salud y, además, pueden esparcirse a otros tejidos u órganos de tu cuerpo. Cuando descubres algún crecimiento o protuberancia extraño en uno de tus senos, es necesario hacer más estudios. A veces, sólo se puede saber qué tipo de tumor es a través de una biopsia (tomando un pedacito del tejido).
Si en efecto el tumor en tu seno es maligno, es posible que con el tiempo las células cancerosas empiecen a esparcirse a otras partes del cuerpo, ya sea a los tejidos que rodean los senos o a otros órganos del cuerpo. Esto se llama metástasis.
El riesgo de que esto suceda depende del tipo de cáncer que tengas y de dónde se haya empezado a formar. Por ejemplo, cuando hablamos de tipos, un cáncer puede ser in situ, es decir que no invade otros órganos (está en ese lugar solamente), o puede ser invasivo. Y cuando hablamos del lugar donde surge, en la mayoría de los casos el cáncer se desarrolla principalmente en las células que cubren los vasos linfáticos (carcinoma ductal) o en los lóbulos (carcinoma lobular). Aunque en algunas ocasiones, el cáncer también puede desarrollarse en otros tejidos internos del seno o simplemente ser un carcinoma inflamatorio, que no forma ningún tumor sino que son células cancerosas que tapan los vasos linfáticos de la piel.
Cuando el cáncer es invasivo, y especialmente cuando surge en los vasos linfáticos, las posibilidades de que las células cancerosas se esparzan son altas pues pueden llegar a las glándulas linfáticas fácilmente, o pueden entrar al torrente sanguíneo (a la sangre) e invadir otras partes del cuerpo como los huesos, el hígado, los pulmones y/o el cerebro.
Afortunadamente las investigaciones y avances médicos han permitido encontrar formas de tratar exitosamente el cáncer de mama y de controlar su crecimiento. Pero se ha comprobado que entre más temprano se detecte, especialmente antes de que se esparza, mejores resultados puedes obtener con el tratamiento.
¡Ponte alerta! Visita a tu ginecólogo y hazte el autoexamen de los senos regularmente. Y si tienes más de 40 años, hazte una mamografía mínimo cada dos años y cada año después de los 50.
¿Quieres saber qué tan real es la amenaza del cáncer de mama para las mujeres? También conocido como cáncer del seno, actualmente es el cáncer que más nos afecta en Estados Unidos, pues 1 de cada 8 mujeres lo desarrollará en el transcurso de su vida. El aprender a conocer tus senos y estar atenta a cualquier señal de alerta, es el paso más importante para evitar que el cáncer de mama se convierta en una amenaza para ti.
Antes de comprender cómo se forma el cáncer de mama, debemos comprender cómo son nuestros senos por dentro. Éstos están compuestos por lóbulos, conductos, tejido conector grasoso, venas y vasos linfáticos. Para alimentar a nuestros bebés cuando somos madres, los lóbulos están compuestos por pequeñas glándulas mamarias (que producen la leche), las cuales están conectadas a conductos que llevan la leche hasta el pezón.
Como cualquier otro cáncer, surge cuando algunas células de tu cuerpo se alteran y empiezan a reproducirse de forma anormal y sin control. Cuando las células cancerosas se empiezan multiplicar dentro de los senos, inicialmente se forman pequeñas protuberancias o tumores que se pueden sentir a través de la piel mediante el tacto. Sin embargo, las protuberancias en los senos no siempre son cancerosas. Existen los tumores o quiste benignos y existen los tumores malignos o cancerosos. ¿Cuál es la diferencia? Mientras los quistes benignos no ponen en riesgo tu vida, los tumores malignos sí pueden ser una amenaza para tu salud y, además, pueden esparcirse a otros tejidos u órganos de tu cuerpo. Cuando descubres algún crecimiento o protuberancia extraño en uno de tus senos, es necesario hacer más estudios. A veces, sólo se puede saber qué tipo de tumor es a través de una biopsia (tomando un pedacito del tejido).
Si en efecto el tumor en tu seno es maligno, es posible que con el tiempo las células cancerosas empiecen a esparcirse a otras partes del cuerpo, ya sea a los tejidos que rodean los senos o a otros órganos del cuerpo. Esto se llama metástasis.
El riesgo de que esto suceda depende del tipo de cáncer que tengas y de dónde se haya empezado a formar. Por ejemplo, cuando hablamos de tipos, un cáncer puede ser in situ, es decir que no invade otros órganos (está en ese lugar solamente), o puede ser invasivo. Y cuando hablamos del lugar donde surge, en la mayoría de los casos el cáncer se desarrolla principalmente en las células que cubren los vasos linfáticos (carcinoma ductal) o en los lóbulos (carcinoma lobular). Aunque en algunas ocasiones, el cáncer también puede desarrollarse en otros tejidos internos del seno o simplemente ser un carcinoma inflamatorio, que no forma ningún tumor sino que son células cancerosas que tapan los vasos linfáticos de la piel.
Cuando el cáncer es invasivo, y especialmente cuando surge en los vasos linfáticos, las posibilidades de que las células cancerosas se esparzan son altas pues pueden llegar a las glándulas linfáticas fácilmente, o pueden entrar al torrente sanguíneo (a la sangre) e invadir otras partes del cuerpo como los huesos, el hígado, los pulmones y/o el cerebro.
Afortunadamente las investigaciones y avances médicos han permitido encontrar formas de tratar exitosamente el cáncer de mama y de controlar su crecimiento. Pero se ha comprobado que entre más temprano se detecte, especialmente antes de que se esparza, mejores resultados puedes obtener con el tratamiento.
¡Ponte alerta! Visita a tu ginecólogo y hazte el autoexamen de los senos regularmente. Y si tienes más de 40 años, hazte una mamografía mínimo cada dos años y cada año después de los 50.
jueves, 3 de junio de 2010
Anuncian un test para detectar el cáncer antes de que haya un tumor.
Un simple análisis de sangre desarrollado por científicos británicos
y estadounidenses permite la detección
de un cáncer antes de que aparezca el correspondiente tumor.
El análisis,
desarrollado tras quince años de investigaciones
por expertos de las Universidades de Nottingham y de Kansas,
es el primero capaz de identificar las señales que envía el sistema inmunológico del individuo al germinar un cáncer,
incluso cinco años antes de que salga el tumor.
Lo ha publicado The Times,
que también afirma que la prueba costará unos 345 euros
y que este año podrá adquirirse en Estados Unidos.
y estadounidenses permite la detección
de un cáncer antes de que aparezca el correspondiente tumor.
El análisis,
desarrollado tras quince años de investigaciones
por expertos de las Universidades de Nottingham y de Kansas,
es el primero capaz de identificar las señales que envía el sistema inmunológico del individuo al germinar un cáncer,
incluso cinco años antes de que salga el tumor.
Lo ha publicado The Times,
que también afirma que la prueba costará unos 345 euros
y que este año podrá adquirirse en Estados Unidos.
Una nueva esperanza para el cáncer de mama
Un grupo de investigadores estadounidenses han desarrollado una vacuna que podría evitar que las mujeres padezcan cáncer de mama. Por el momento, estos científicos de la Clínica Clevelad de Ohio están realizando ensayos en ratones.
Las madres que están amamantando deben hacerse el examen después de haber alimentado al niño.
El programa mas efectivo para detectar cáncer de seno a tiempo tiene 3 pasos:
• Un examen clínico del seno realizado por un profesional médico por lo menos cada 3 años a partir de los 20 años y una vez al año a partir de los 40.
•Una mamografía o radiografía del seno todos los años a partir de los 40. Si tienes menos de 40 años pero hay antecedentes de cáncer de seno en tu familia o tienes otras inquietudes con respecto al riesgo que corres, pregúntale a tu médico cuando debes comenzar a hacerte una mamografía y con qué frecuencia.
•Exámenes de autoexploración mensuales del seno a partir de los 20 años. El examen de autoexploración sólo toma unos minutos pero puede ser el mejor tiempo invertido de tu vida.
Autoexploración
Cuando aparece un nódulo nuevo puede tratarse de un quiste inofensivo lleno de líquido o de una formación no cancerosa de tejido fibroso. También puede ser un tumor maligno o canceroso.
En realidad la mayor parte de los cambios que se encuentran durante una autoexploración no son cancerosos. Todas las mujeres al cumplir los 20 años deben comenzar a hacerse un examen de autoexploración por lo menos una vez al mes.
El mejor momento para hacerlo es al finalizar tu periodo menstrual, cuando los senos están menos sensibles. Si ya no estas menstruando, realiza el examen el mismo día del mes todo los meses. Es decir, si escoges el primero del mes, que sea el primero del mes para todos los meses consecutivos. Las madres que están amamantando deben hacerse el examen después de haber alimentado al niño.
El examen de autoexploración de seno se lleva a cabo en dos etapas:
•Mirando
•Palpando
Mirando
•Usa un espejo lo suficientemente ancho para ver todo tu pecho.
•Observa la forma, el tamaño, el color y la textura de la piel de tus senos. Primero con los brazos cayendo hacia los lados y después con los brazos alzados. Es normal que un seno sea más grande que el otro.
•Debes llegar a un punto en donde puedes determinar lo que es normal en tus senos de manera que puedas detectar cualquier cambio inmediatamente.
•Con las manos en la cintura, ejerce presión hacia abajo para tensar los músculos del pecho e inclina la parte superior del torso hacia delante. Esto te ayudará a detectar las depresiones - la sensación de tirantez en la piel o el pezón, que puede ser causada por un tumor que esta creciendo.
Palpando
El palpar el seno se lleva a cabo en forma más efectiva estando acostada.
•Coloca una toalla doblada o una almohada debajo del hombro.
•Extiende el brazo hacia fuera formando un ángulo de 90° de modo que la mano quede justo arriba de tu cabeza. Esto es para extender el tejido del seno en forma más uniforme
•Examina todo el pecho incluyendo aquellos lugares donde pueda haber tejido de seno, desde la axila hasta el esternón y desde la clavícula hasta la línea del sostén.
•Utilizando tres dedos, recórrelos a través de tu busto en movimientos circulares pequeños. Asegúrate ejercer presión en forma ligera, moderada, y firme. Esto permitirá examinar todo el espesor de tu seno.
•Usa las yemas de tus dedos porque estas son más sensibles que las puntas.
•Al mover la mano, no levantes los dedos de la piel, manténlos en el seno para evitar que alguna parte quede sin examinar.
•Cubre toda la superficie
•Cuando hayas terminado, baje el brazo y comienza los mismos pasos con el siguiente seno.
•Si no estás segura que lo que sientes es normal, ve a un médico y pídele su opinión.
Mamografías
Una mamografía es un examen que se hace para buscar anomalías, o problemas, en los senos de una mujer. El examen utiliza una máquina especial de rayos x para tomar imágenes de ambos senos. Los resultados quedan registrados en una placa fotográfica que su proveedor de atención médica puede examinar.
Las mamografías buscan detectar nódulos y cambios en los tejidos del seno que con el tiempo pueden convertirse en problemas. Pueden descubrir pequeños nódulos o masas que ni un proveedor de atención médica ni una mujer pueden palpar al hacer un examen físico del seno. Los nódulos o masas en los senos pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).
Si se descubre un nódulo, el proveedor de atención médica pedirá una biopsia, que es un examen para el cual se extrae una pequeña cantidad de tejido del nódulo y del área adyacente al mismo. El tejido se envía a un laboratorio para buscar indicios de cáncer o de cambios que indiquen la probabilidad de que este vaya a ocurrir. La detección temprana del cáncer de seno significa que la mujer tendrá más posibilidades de sobrevivir la enfermedad. También existen más opciones de tratamiento cuando la enfermedad se detecta en forma temprana.
Fibroadenomas
Esta clase de tumores no constituye una enfermedad propiamente dicha, sino tan sólo un crecimiento mayor de algunas zonas de la mama. Son especialmente frecuentes en mujeres menores de treinta años, y se considera el tumor mamario más frecuente antes de la menopausia. Está relacionado con cambios hormonales en la mujer, y no hay relación clara con el uso de anticonceptivos orales. Es muy rara su transformación maligna. Casi nunca duelen, y su crecimiento suele ser lento. Son muy redondeados, tienen mucha movilidad dentro de la mama y pueden diagnosticarse mediante una combinación de exploración clínica, mamografías, ecografías y punción y aspiración de células con aguja fina.
Los fibroadenomas en la mujer no siempre necesitan ser extirpados. Al menos uno de cada tres de estos tumores se reduce de tamaño o desaparece por sí solo en dos años. Se puede optar por su extirpación en casos de aumento rápido o importante de tamaño, deformidad estética de la mama, molestias por el nódulo, o cuando la mujer esté preocupada y le cree cierta ansiedad.
Senos fibroquisticos
El tejido del seno en general se siente denso e irregular. Los senos parecen hinchados o más grandes y pesados, son más sensibles y con bultos. Algunas mujeres pueden sentir cierto dolor a la palpación, mientras que otras pueden experimentar un dolor intenso. En algunos casos, se han observado cambios en la sensibilidad del pezón, prurito, hipersensibilidad a la palpación y sensación de ardor. Por lo general, estos cambios se producen en ambos senos, tanto en la parte superior externa como en la parte inferior del seno. Los quistes más grandes suelen ser firmes, uniformes, movibles y sensibles al tacto.
Los quistes más pequeños se asemejan a diminutas esferas en el seno. El dolor a la palpación y el tamaño de los quistes normalmente aumenta la semana previa a la menstruación y disminuye la semana posterior. Los quistes simples se pueden drenar con una jeringa y aguja en el consultorio médico. En general no es necesaria la extirpación quirúrgica (biopsia).

• Un examen clínico del seno realizado por un profesional médico por lo menos cada 3 años a partir de los 20 años y una vez al año a partir de los 40.
•Una mamografía o radiografía del seno todos los años a partir de los 40. Si tienes menos de 40 años pero hay antecedentes de cáncer de seno en tu familia o tienes otras inquietudes con respecto al riesgo que corres, pregúntale a tu médico cuando debes comenzar a hacerte una mamografía y con qué frecuencia.
•Exámenes de autoexploración mensuales del seno a partir de los 20 años. El examen de autoexploración sólo toma unos minutos pero puede ser el mejor tiempo invertido de tu vida.
Autoexploración
Cuando aparece un nódulo nuevo puede tratarse de un quiste inofensivo lleno de líquido o de una formación no cancerosa de tejido fibroso. También puede ser un tumor maligno o canceroso.
En realidad la mayor parte de los cambios que se encuentran durante una autoexploración no son cancerosos. Todas las mujeres al cumplir los 20 años deben comenzar a hacerse un examen de autoexploración por lo menos una vez al mes.
El mejor momento para hacerlo es al finalizar tu periodo menstrual, cuando los senos están menos sensibles. Si ya no estas menstruando, realiza el examen el mismo día del mes todo los meses. Es decir, si escoges el primero del mes, que sea el primero del mes para todos los meses consecutivos. Las madres que están amamantando deben hacerse el examen después de haber alimentado al niño.
El examen de autoexploración de seno se lleva a cabo en dos etapas:
•Mirando
•Palpando
Mirando
•Usa un espejo lo suficientemente ancho para ver todo tu pecho.
•Observa la forma, el tamaño, el color y la textura de la piel de tus senos. Primero con los brazos cayendo hacia los lados y después con los brazos alzados. Es normal que un seno sea más grande que el otro.
•Debes llegar a un punto en donde puedes determinar lo que es normal en tus senos de manera que puedas detectar cualquier cambio inmediatamente.
•Con las manos en la cintura, ejerce presión hacia abajo para tensar los músculos del pecho e inclina la parte superior del torso hacia delante. Esto te ayudará a detectar las depresiones - la sensación de tirantez en la piel o el pezón, que puede ser causada por un tumor que esta creciendo.
Palpando
El palpar el seno se lleva a cabo en forma más efectiva estando acostada.
•Coloca una toalla doblada o una almohada debajo del hombro.
•Extiende el brazo hacia fuera formando un ángulo de 90° de modo que la mano quede justo arriba de tu cabeza. Esto es para extender el tejido del seno en forma más uniforme
•Examina todo el pecho incluyendo aquellos lugares donde pueda haber tejido de seno, desde la axila hasta el esternón y desde la clavícula hasta la línea del sostén.
•Utilizando tres dedos, recórrelos a través de tu busto en movimientos circulares pequeños. Asegúrate ejercer presión en forma ligera, moderada, y firme. Esto permitirá examinar todo el espesor de tu seno.
•Usa las yemas de tus dedos porque estas son más sensibles que las puntas.
•Al mover la mano, no levantes los dedos de la piel, manténlos en el seno para evitar que alguna parte quede sin examinar.
•Cubre toda la superficie
•Cuando hayas terminado, baje el brazo y comienza los mismos pasos con el siguiente seno.
•Si no estás segura que lo que sientes es normal, ve a un médico y pídele su opinión.
Mamografías
Una mamografía es un examen que se hace para buscar anomalías, o problemas, en los senos de una mujer. El examen utiliza una máquina especial de rayos x para tomar imágenes de ambos senos. Los resultados quedan registrados en una placa fotográfica que su proveedor de atención médica puede examinar.
Las mamografías buscan detectar nódulos y cambios en los tejidos del seno que con el tiempo pueden convertirse en problemas. Pueden descubrir pequeños nódulos o masas que ni un proveedor de atención médica ni una mujer pueden palpar al hacer un examen físico del seno. Los nódulos o masas en los senos pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).
Si se descubre un nódulo, el proveedor de atención médica pedirá una biopsia, que es un examen para el cual se extrae una pequeña cantidad de tejido del nódulo y del área adyacente al mismo. El tejido se envía a un laboratorio para buscar indicios de cáncer o de cambios que indiquen la probabilidad de que este vaya a ocurrir. La detección temprana del cáncer de seno significa que la mujer tendrá más posibilidades de sobrevivir la enfermedad. También existen más opciones de tratamiento cuando la enfermedad se detecta en forma temprana.
Fibroadenomas
Esta clase de tumores no constituye una enfermedad propiamente dicha, sino tan sólo un crecimiento mayor de algunas zonas de la mama. Son especialmente frecuentes en mujeres menores de treinta años, y se considera el tumor mamario más frecuente antes de la menopausia. Está relacionado con cambios hormonales en la mujer, y no hay relación clara con el uso de anticonceptivos orales. Es muy rara su transformación maligna. Casi nunca duelen, y su crecimiento suele ser lento. Son muy redondeados, tienen mucha movilidad dentro de la mama y pueden diagnosticarse mediante una combinación de exploración clínica, mamografías, ecografías y punción y aspiración de células con aguja fina.
Los fibroadenomas en la mujer no siempre necesitan ser extirpados. Al menos uno de cada tres de estos tumores se reduce de tamaño o desaparece por sí solo en dos años. Se puede optar por su extirpación en casos de aumento rápido o importante de tamaño, deformidad estética de la mama, molestias por el nódulo, o cuando la mujer esté preocupada y le cree cierta ansiedad.
Senos fibroquisticos
El tejido del seno en general se siente denso e irregular. Los senos parecen hinchados o más grandes y pesados, son más sensibles y con bultos. Algunas mujeres pueden sentir cierto dolor a la palpación, mientras que otras pueden experimentar un dolor intenso. En algunos casos, se han observado cambios en la sensibilidad del pezón, prurito, hipersensibilidad a la palpación y sensación de ardor. Por lo general, estos cambios se producen en ambos senos, tanto en la parte superior externa como en la parte inferior del seno. Los quistes más grandes suelen ser firmes, uniformes, movibles y sensibles al tacto.
Los quistes más pequeños se asemejan a diminutas esferas en el seno. El dolor a la palpación y el tamaño de los quistes normalmente aumenta la semana previa a la menstruación y disminuye la semana posterior. Los quistes simples se pueden drenar con una jeringa y aguja en el consultorio médico. En general no es necesaria la extirpación quirúrgica (biopsia).

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