viernes, 10 de octubre de 2008

Jornadas de concientización sobre el cáncer de mama

Jornadas de concientización sobre el cáncer de mama
En el mes mundial de lucha contra el cáncer de mama LAZOS, el grupo de autoayuda para mujeres con cáncer de mamas, hace conciencia de que se trata del más frecuente y el de mayor mortalidad en las mujeres .
El 3 de octubre pasado, en el COLEGIO DE MÉDICOS, sito en FELIX DE AZARA 1969, entre LA RIOJA Y CORDOBA, se realizó una jornada destinada a informar sobre cáncer de mama.La doctora María Guadalupe Pallotta, jefa del servicio de Oncología del Hospital Italiano de Buenos Aires, brindó una charla abierta sobre prevención de tumores malignos en la mujer, asesoramiento genético, cáncer de mama y cuidado del paciente oncológico.La actividad, que se inició a las 9.00, destinada a pacientes y familiares con cáncer de mama, fue organizada por LAZOS, el grupo de autoayuda para pacientes con cáncer de mama, en conjunto con Lalcec Posadas y con el asesoramiento del Comité de Docencia del Sanatorio Boratti.

EL próximo 17 de octubre, en la sede del JOCKEY CLUB , de Posadas, a las 10 hs, la psicooncóloga y catedrática universitaria Susana Novau, abordará el aspecto emocional de la paciente oncológica.

El mismo día viernes 17, por la tarde, se realizará el 2DO ENCUENTRO SOLIDARIO POR LA PREVENCION DEL CANCER DE MAMA, en la costanera de POSADAS, (plazoleta del Papa).
Te invitamos a sumarte y compartir de la lucha contra el cáncer de mama en HOMENAJE A LA VIDA…
En la oportunidad, LAZOS, el grupo de autoayuda para pacientes con cáncer de mama , instalará una mesa informativa, distribuirá folletos y se entregarán al público lazos rosados, símbolo mundial de lucha contra el cáncer mama.

LA DETECCIÓN TEMPRANA DEL CÁNCER DE MAMA Y SU TRATAMIENTO PUEDEN SALVAR VIDAS.

HAZTE UNA MAMOGRAFÍA!!!!
19 DE OCTUBRE. DIA MUNDIAL DEL CANCER DE MAMA

19 de Octubre DIA MUNDIAL DEL CANCER DE MAMA‏

El Día Mundial del Cáncer de Mama es el 19 de octubre, y lo que se intenta en esa fecha es hacer tomar conciencia a todas las mujeres de que cuanto más temprano se realiza un diagnóstico más posibilidades habrá de erradicar la enfermad del cuerpo. El Día Mundial del Cáncer de Mama es el 19 de octubre. En este día se insiste en que un diagnóstico a tiempo es la mejor solucion para las pacientes, porque según la Organizacion Mundial de la Salud (OMS), cada 30 segundos en algún lugar del mundo se diagnostica un cáncer de mama. Las campañas de detección precoz, los programas de mamografías y el progresivo envejecimiento de la población tienen mucho que ver con ello. "Hazte una mamografía" , les decimos la chicas del "GRUPO DE AUTOAYUDA LAZOS" y subrayamos que "un diagnóstico precoz es hoy el mejor camino para conseguir una disminucion significativa de las peores consecuencias de una enfermedad tan agresiva". El cancer de mama es una enfermedad que cada día se cobra la vida de muchas mujeres de todas las edades, aunque solo un 6% de los casos se da en menores de 35 años, siendo sí más probable en aquellas mayores de 40 años. El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la población femenina. En los últimos años su incidencia ha aumentado de forma considerable. Entre los factores de riesgo que se presentan con mayor frecuencia están: los genéticos, la edad -se presenta con mayor incidencia después de los 45 años y posterior a la menopausia-, los antecedentes gestacionales -es más frecuente en mujeres que tuvieron su primer hijo después de los 30 años o que nunca engendraron-, los antecedentes de salud -las que ya tuvieron cáncer en un seno, están más propensas a desarrollarlo de nuevo-, los antecedentes de desarrollo sexual -aquellas mujeres que presentaron menstruación temprana o menopausia tardía tienen más probabilidades que otras-; y por último, el estilo de vida y factores ambientales -existen muchas sustancias cancerígenas que favorecen su desarrollo, entre ellas las que contiene el cigarro-.El dolor de las mamas y la presencia de bolitas o tumores no siempre son signos de cáncer, y en la mayoría de los casos las afecciones que se presentan son benignas, sobre todo durante la adolescencia; no obstante es el médico , a través de algunos estudios, el que puede descartar la existencia de esta enfermedad. La presencia de bolitas o tumores en las mamas suelen estar estimuladas por hormonas como la progesterona y los estrógenos.Explican los especialistas que hasta el 1,5% de las mujeresasintomáticas tienen una lesión sospechosa en la mamografía; por esta razón, para poder realizar un diagnóstico temprano, se aconseja el inicio de los chequeos médicos a partir de los cuarenta años, comenzando a esta edad a ser anuales. Es importante saber que en aquellos casos en los que existe antecedentes familiares o una lesión palpable se pueden iniciar antes de esa edad. Que quede bien claro que las nuevas tecnologías permiten realizar chequeos completos de mama en tan sólo una mañana, evitando la angustia en aquellas mujeres que sospechan tener algunas lesiones en alguno de sus senos. Además, este tipo de cáncer, a diferencia de otros, es totalmente detectable y se puede prevenir a tiempo si la mujer está al tanto de sus síntomas y mantiene un programa permanente y sistemático de autoexploración a partir de los 20 años.

martes, 23 de septiembre de 2008

Una Lucha Contra El Cáncer De Mama

Una Lucha Contra El Cáncer De Mama
por Teri Crowell
Este Una Lucha Contra El Cáncer De Mama
por Teri Crowell
Este testimonio por Teri Crowell fue dado en La Iglesia Evangélica de Jinámar
en una reunión de mujeres en Las Gran Canarias, España, en 1998.
-Traductor: Nanette Swick
Buenas noches. Para mí es un privilegio estar aquí esta noche, sobre todo para compartir con vosotras la fidelidad de Dios en mi vida. Quisiera compartir tres cosas esta noche. Primeramente me gustaría dar información acerca del cáncer, y más específicamente del cáncer de mama. Segundo, me gustaría compartir quien es Dios en medio de nuestro sufrimiento y pruebas. Finalmente, me gustaría escuchar unas preguntas de vosotras sobre cosas que os interesan del tema.
Empiezo diciendo que sí, a ti te puede pasar. A ti te puede pasar. La Sociedad de Cáncer Americana dice que con el cáncer, el ochenta por cien de los casos pasan en mujeres que no tienen ningún factor de riesgo conocido. Esto quiere decir que a ti te puede pasar. Yo quiero poner hincapié en esto porque la única esperanza para la cura del cáncer es que se encuentre muy pronto. Estos días hay muchos motivos para que tengamos esperanza. Pero sólo si se detecta muy temprano. Así que es muy importante que nos hagamos un chequeo cada mes. Que te hagan una mamografía y una revisión todos los años porque es la mayor manera para detectarlo pronto. Lo de la mamografía dicen que a partir de los 40 años, pero el chequeo de cada mes es un autochequeo. Es para nosotras mismas, que da igual la edad. Para mí fue una situación genética porque todas las mujeres de mi familia han pasado por el cáncer. Yo empecé a hacerme mamografías con 20 años. Son más precisas con más edad, porque el tejido del pecho se hace más denso. Cuánto más edad, más denso está y por eso es importante que hagamos los autochequeos.
Hace 20 meses yo me encontré un bulto. Como el cáncer se ocurría tan frecuentemente en mí familia yo estaba casi segura de que ese bulto era cáncer. Así que yo rápidamente hice algo para remediarlo. Dentro de una semana ya me habían quitado el bulto. Después de quitar el bulto, cuando lo llevan al laboratorio de patología, se pueden decir muchísimas cosas sobre este cáncer que puede que padezcas. Hay varios tipos de cáncer de mama. Y porque una mujer tiene un tipo de tratamiento no quiere decir que el tratamiento de otra mujer sea igual. También está el aspecto sentimental, emocional, anímico de este cáncer. Yo tenía 39 años. Tenía tres hijos pequeños. Mi madre se había muerto a los 35 años de cáncer. Ya tenía muy en cuenta lo que significaba para mis hijos y mi marido que yo no sobreviviera. Fue un tiempo de luto. Es como si hubiese muerto alguien en la familia pero sin funeral. Todas las noches después de irse a la cama los niños, mi marido y yo nos sentábamos en el sofá y llorábamos juntos como si alguien hubiese muerto en la familia. Hasta que supiésemos el grado de gravedad del cáncer y las posibilidades para curarlo, no podíamos soltar esa sensación de luto.
Hay cuatro fases con el cáncer de mama. Son fases uno al cuatro. La fase una es la mayor. Los tumores están bastante pequeñitos y claro, es la mayor etapa para cortarlo. Así muchas veces pueden quitar el tumor y ya pasó todo. Después existe la fase dos. En esta fase los tumores están un poco más grandes. Las fases una y dos se consideran las mejores etapas para detener el cáncer y dan las mejores posibilidades de cura. En la fase tres, los tumores se hacen más grandes y empiezan a extenderse por el cuerpo. En la fase cuatro ya se extiende por otros órganos del cuerpo y es aún más difícil de curar. Cuando el cáncer se extiende, las probabilidades son que se extienda a los pulmones, al hígado o donde sea. Es casi imposible curar este cáncer que se ha extendido tanto.
Cuando quitaron el bulto y lo analizaron entonces supimos cual era la clase de cáncer que tenía yo. Supimos que era la clase de cáncer que no se extendía muy rápidamente. El mío era más lento. A mí me ayudó mucho que el médico me pudo decir la clase de cáncer que padecía porque era un cáncer genético. Para mí fue una decisión fácil de tomar en cuanto a qué hacer. Yo elegí que me hicieran una mastectomía doble.
Quiero deciros que el miedo que tengamos como mujeres de perder los pechos, de perder el pelo, es un temor muy real. Yo bromeaba con mis amigas diciendo que sólo tengo dos cosas bonitas en mi cuerpo - son mis pechos y mi pelo, y ahora me van a quitar los dos. Y me lo hicieron. Pero la vida es más importante que los pechos y el pelo. Y no me tendría que decirles que no tuviese esta operación. Muchas veces es la única cosa que te va a salvar la vida. También te quitan los nódulos linfáticos de debajo del brazo, de las axilas. Dependiendo del número de nódulos linfáticos en que se encuentra cáncer, contando esto pueden ver cuanto se ha extendido. Si no ha pasado a los nódulos linfáticos, entonces muchas veces no hace falta usar quimioterapia. Pero la mayoría de las mujeres por lo menos tendrían radiación. Yo tenía cáncer en un nódulo linfático. Con solo uno, no hay opción. Hay que tener quimioterapia.
La quimioterapia es muy dura. Seguro que todas habéis visto alguna amiga o familiar pasar por esto. Es mucho peor que la cirugía en sí. Te cansas increíblemente. Te encuentras malísima, enfermiza. Ahora tienen drogas que por lo menos minimizan eso de sentirte tan enferma, que quitan un poco de eso. Yo me sentía como si todo el día tuviese las nauseas de un embarazo. La manera en que Dios ha hecho el cuerpo es el punto más importante. La quimioterapia está diseñada para matar las células que más rápidamente se desarrollan en el cuerpo. Las células cancerosas son las que se reproducen con mucha rapidez y son como una diana para la quimioterapia. Pero las otras células que se desarrollan más rápidamente en el cuerpo son las células del pelo. Pues tus uñas se pueden hacer muy débiles y caerse. Y hay varios problemas digestivos, desde las llagas en la boca hasta los problemas para digerir la comida.
La quimioterapia llega al sitio en tu cuerpo de la más baja resistencia y mata muchas de las células blancas. Son las que protegen el sistema inmunológico. Por eso si estás con una gripe o un catarro no quieres acercarte a alguien que está pasando por quimioterapia porque puedes rápidamente comunicar este catarro o gripe a ellos. Su sistema inmunológico está muy, muy bajo. Es asombroso que Dios haya creado el cuerpo de tal manera que después de una o dos semanas se puede recuperar y recibir más quimioterapia. Dan la quimioterapia en dos dosis distintas por entre cuatro a seis meses. Hacia el final de la quimioterapia te encuentras aún más débil y cansada, tanto porque el cuerpo ya está debilitado como por la acumulación de la quimioterapia en el sistema. La quimioterapia es muy dura. Es veneno para el cuerpo. Pero a la vez es lo que esperamos que mate el cáncer y te devuelva la vida.
También quisiera compartir sobre la cirugía reconstructiva. Hay muchas alternativas muy buenas que están disponibles ahora. No sé lo que hay aquí en la isla pero seguro que en Europa hay muchas alternativas disponibles en cuanto a la cirugía reconstructiva. Muchas de mis amigas han optado por no pasar por ninguna cirugía reconstructiva porque ni a ellas ni a sus maridos les importaba. Pero a mí me importaba. Lo más corriente en cuanto a la reconstrucción es que te pongan implantes. Solían ser un tanto peligrosos los implantes. Eran de silicona pero ahora están compuestos de agua salada y así no son tan peligrosos. Los implantan después de la mastectomía. Implantan lo que llaman un “explantor” para estirar. Y después puedes hacerte tan grande como quieras. Esta es la ventaja. Pues cuando toda está estirado hacen otra cirugía y entonces meten el implante. Y yo tengo entendido que hay dolor mientras que eso se haga más grande.
Yo tuve la oportunidad de hacerme otro tipo de cirugía reconstructiva. No vais a creer lo que me han hecho. Cuando me hicieron la mastectomía, me quitaron el pezón pero dejaron la piel. Después, de dentro de esa piel, quitaron todo el tejido de mama. Me hicieron una incisión de un lado a otro. Llevaron todo el tejido abdominal de músculo y de grasa y lo estiraron hacia arriba y lo pusieron dentro de esa piel vaciada. Y así no podía incorporarme recta por algún tiempo, pues todo el tejido abdominal está en mis pechos. En la apertura del pezón había piel de mi barriga y cortaron esa piel y lo giraron hasta que tuviese la apariencia de un pezón. Después alrededor hacen un tatuaje para que aparezca aún más real. Después de hacerme esto muchas enfermeras me han visto y no han podido detectar que era una reconstrucción. Es una cirugía maravillosa que estoy segura que existe aquí en Europa.
Ahora me gustaría compartir sobre ¿Quién es Dios en medio de todo esto? Lo primero que aprendí es que el deseo de Dios es para purificarnos. De hecho Dios irá a cualquier extremo para que seamos santas. El versículo que me venía a la mente vez tras vez cuando me enteré de que tenía cáncer fue el versículo que decía que, “No eres de ti misma, sino que has sido comprada con un precio.” Cuando entreguemos nuestras vidas al señorío de Jesucristo ya no es elección nuestra lo que él quiere hacer con nuestras vidas. Y aquí en este principio es donde se pierde o se gana la batalla. Carnalmente yo quería bajarme del altar y decir “¡No, de tu voluntad nada! ¡Yo quiero la mía! Yo quiero criar a mis hijos y quiero mecer a mis nietos en mis brazos.” ¡Pero ya no es decisión mía! He aprendido de una manera fresca como apreciar la presencia de Dios.
Una amiga mía, antes de la cirugía, me dio una definición de la intimidad. La intimidad es algo que sólo puedes compartir con una sola persona, y mientras que te vayas a esta sala de operaciones, la única persona con quien puedes compartir eso es con Dios. Pero cuando ya no queda nada más ni a nadie más, él sí se mantiene fiel a nosotras. También desea purificar nuestros corazones y revelarlos tal como son.
En Deuteronomio 8:2 está Moisés hablando en el desierto y dice, “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios, estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.” El nos humilla y prueba los sentimientos de nuestros corazones, a ver si obedecemos sus mandamientos. A ver si caminamos en santidad. A ver si declaramos su fidelidad al mundo perdido. En la desesperación más profunda que yo he experimentado, todavía tenía mucha esperanza de poder compartir sobre Cristo con el resto del mundo. Pero la gente con que estamos todos los días no tiene ninguna esperanza. Y mientras el mundo observa como pasamos por las pruebas, puede ser su única oportunidad para ver la relación que tenemos con nuestro Dios. También nos quiere hacer un vaso útil para que podamos ayudar a los demás. La segunda carta a los Corintios nos dice que él nos consuela para que podamos consolar a otros.
Esta experiencia no sólo tenía un efecto purificador en mi vida sino me enseñó muchas cosas nuevas sobre el cuerpo de Cristo también. Dios nos creó para que nos necesitáramos. Jamás antes había yo experimentado el ánimo que me venía a través de la oración de los demás. Fue abrumador para mí ver que había gente que yo ni siquiera conocía que se me acercaba diciendo, “Yo estoy orando por ti.” Yo también me sentía muy protegida por esa oración. Dios me ha protegido de tantas cosas por la oración del cuerpo de Cristo por mí. Las personas nos escribían cartas diciendo que estaban con nosotros llevando esta carga. No nos sentíamos tan solos. Y entonces cuando hay victoria celebramos todos juntos y a Dios le damos aún más gloria.
También tenemos las necesidades prácticas. Por favor, no digas a tu amiga enferma, “Oye, llámame para decirme lo que pueda hacer para ayudarte.” Porque cuando yo estaba enferma estaba tan mal que ni sabía lo que me hacía falta. Estaba enferma pero también estaba como dormida. Lo que era de verdadera ayuda fue cuando alguien me llamaba para decir, “Yo vengo esta semana para limpiarte la casa. ¿A qué hora quiere que venga?” o, “Voy al mercado el jueves y mañana te llamo y te hago una lista de las cosas que necesitas.” O “Vamos a llevar a tus hijos al parque esta semana para que tú puedes descansar.” Nosotros sabemos lo que necesita otra mujer. Lo que ayuda más es tomar la iniciativa y ¡hacérselo ya! También hay que ser sensible a sus necesidades. A veces yo quería estar sola, y a veces la soledad era como una cárcel, particularmente cuando el tratamiento involucraba las drogas. Pues los sentimientos van arriba y abajo y nos sentimos muy vulnerables. Yo os animo a que estéis allí con esta amiga enferma por largo tiempo y con comprensión.
Me gustaría compartir ahora lo que yo he entendido de quién es Cristo a través de esta experiencia. Yo he caminando con el Señor casi toda mi vida. Yo sé quien es Dios porque me lo dice su palabra. Yo sé quien es por el testimonio de los demás. Yo sé quien es por la manera en que él ha caminado conmigo a través de mi vida. Pero sólo es en las pruebas y las tribulaciones de la vida que Dios se hace valer en nuestras vidas. Así tiene la posibilidad de mostrarse en las pruebas tal como es. Nunca tendremos un entendimiento pleno ni una vista cien por cien de lo que pasa en nuestras vidas hasta que lleguemos al entendimiento de quién es él. Es verdaderamente el Dios de toda consolación. Es el Dios de toda esperanza. Es el Dios de toda paz. Es el Dios siempre presente en los tiempos de la prueba. Y sí, nos da gracia en cada momento. Quizás estés aquí sentada diciendo: “Yo jamás tendría la gracia para poder pasar por eso.” Pero hay una gracia - el cáncer. A veces cuando conducía hacia el hospital, llegaba al aparcamiento y empezaba a ponerme mal sólo pensando en pasarme otra vez por la quimioterapia. Y yo le decía a mi marido que no podía hacer esto una vez más y me miraba esa bolsa de veneno que estaba a punto de entrar en mi cuerpo y Dios me daba la gracia.
Señoras, hay muchas clases de cáncer en nuestras vidas. Me he enfrentado a un cáncer físico. Algunas de vosotras os habéis enfrentado al cáncer físico. También hay matrimonios cancerosos. Hay relaciones cancerosas. Y lo que os comparto hoy es para daros esperanza y para declararos que Dios es fiel. Con todo lo que habéis enfrentado en la vida y lo que tenéis delante en el futuro. La pregunta no es ¿Quién es Dios? ¿Dónde está Dios? ni ¿Por qué a mí esto está pasando? La pregunta es qué si tú vas a descansar en los brazos del Señor y dejar que él sea Dios. Dejadme orar: “Padre, te doy muchas gracias por estas señoras. Yo te pido que te muestres muy fuerte hacia ellas y comprendan nuevas profanidades de tu gracia y tu fidelidad. En el nombre de Jesús. Amén.”
Ahora hay tiempo para preguntas si os sentís con libertad. Podéis sentiros con libertad para preguntar lo que sea. (Había comentarios sobre casos diferentes pero ella decía en general que todo el mundo necesitaba empezar a orar por lo que sea la situación. Que juntos podemos apoyar a la persona necesitada. En cualquier situación, por muy dura que sea, sentimos que a veces andamos solas y necesitamos estar rodeadas de personas orando, apoyándonos, y dando su amor. Siempre hay mucha esperanza).
- Este testimonio por Teri Crowell fue dado en La Iglesia Evangélica de Jinámar en una reunión de mujeres en Las Gran Canarias, España, en 1998. Traductor: Nanette Swick.fue dado en La Iglesia Evangélica de Jinámar
en una reunión de mujeres en Las Gran Canarias, España, en 1998.
-Traductor: Nanette Swick
Buenas noches. Para mí es un privilegio estar aquí esta noche, sobre todo para compartir con vosotras la fidelidad de Dios en mi vida. Quisiera compartir tres cosas esta noche. Primeramente me gustaría dar información acerca del cáncer, y más específicamente del cáncer de mama. Segundo, me gustaría compartir quien es Dios en medio de nuestro sufrimiento y pruebas. Finalmente, me gustaría escuchar unas preguntas de vosotras sobre cosas que os interesan del tema.
Empiezo diciendo que sí, a ti te puede pasar. A ti te puede pasar. La Sociedad de Cáncer Americana dice que con el cáncer, el ochenta por cien de los casos pasan en mujeres que no tienen ningún factor de riesgo conocido. Esto quiere decir que a ti te puede pasar. Yo quiero poner hincapié en esto porque la única esperanza para la cura del cáncer es que se encuentre muy pronto. Estos días hay muchos motivos para que tengamos esperanza. Pero sólo si se detecta muy temprano. Así que es muy importante que nos hagamos un chequeo cada mes. Que te hagan una mamografía y una revisión todos los años porque es la mayor manera para detectarlo pronto. Lo de la mamografía dicen que a partir de los 40 años, pero el chequeo de cada mes es un autochequeo. Es para nosotras mismas, que da igual la edad. Para mí fue una situación genética porque todas las mujeres de mi familia han pasado por el cáncer. Yo empecé a hacerme mamografías con 20 años. Son más precisas con más edad, porque el tejido del pecho se hace más denso. Cuánto más edad, más denso está y por eso es importante que hagamos los autochequeos.
Hace 20 meses yo me encontré un bulto. Como el cáncer se ocurría tan frecuentemente en mí familia yo estaba casi segura de que ese bulto era cáncer. Así que yo rápidamente hice algo para remediarlo. Dentro de una semana ya me habían quitado el bulto. Después de quitar el bulto, cuando lo llevan al laboratorio de patología, se pueden decir muchísimas cosas sobre este cáncer que puede que padezcas. Hay varios tipos de cáncer de mama. Y porque una mujer tiene un tipo de tratamiento no quiere decir que el tratamiento de otra mujer sea igual. También está el aspecto sentimental, emocional, anímico de este cáncer. Yo tenía 39 años. Tenía tres hijos pequeños. Mi madre se había muerto a los 35 años de cáncer. Ya tenía muy en cuenta lo que significaba para mis hijos y mi marido que yo no sobreviviera. Fue un tiempo de luto. Es como si hubiese muerto alguien en la familia pero sin funeral. Todas las noches después de irse a la cama los niños, mi marido y yo nos sentábamos en el sofá y llorábamos juntos como si alguien hubiese muerto en la familia. Hasta que supiésemos el grado de gravedad del cáncer y las posibilidades para curarlo, no podíamos soltar esa sensación de luto.
Hay cuatro fases con el cáncer de mama. Son fases uno al cuatro. La fase una es la mayor. Los tumores están bastante pequeñitos y claro, es la mayor etapa para cortarlo. Así muchas veces pueden quitar el tumor y ya pasó todo. Después existe la fase dos. En esta fase los tumores están un poco más grandes. Las fases una y dos se consideran las mejores etapas para detener el cáncer y dan las mejores posibilidades de cura. En la fase tres, los tumores se hacen más grandes y empiezan a extenderse por el cuerpo. En la fase cuatro ya se extiende por otros órganos del cuerpo y es aún más difícil de curar. Cuando el cáncer se extiende, las probabilidades son que se extienda a los pulmones, al hígado o donde sea. Es casi imposible curar este cáncer que se ha extendido tanto.
Cuando quitaron el bulto y lo analizaron entonces supimos cual era la clase de cáncer que tenía yo. Supimos que era la clase de cáncer que no se extendía muy rápidamente. El mío era más lento. A mí me ayudó mucho que el médico me pudo decir la clase de cáncer que padecía porque era un cáncer genético. Para mí fue una decisión fácil de tomar en cuanto a qué hacer. Yo elegí que me hicieran una mastectomía doble.
Quiero deciros que el miedo que tengamos como mujeres de perder los pechos, de perder el pelo, es un temor muy real. Yo bromeaba con mis amigas diciendo que sólo tengo dos cosas bonitas en mi cuerpo - son mis pechos y mi pelo, y ahora me van a quitar los dos. Y me lo hicieron. Pero la vida es más importante que los pechos y el pelo. Y no me tendría que decirles que no tuviese esta operación. Muchas veces es la única cosa que te va a salvar la vida. También te quitan los nódulos linfáticos de debajo del brazo, de las axilas. Dependiendo del número de nódulos linfáticos en que se encuentra cáncer, contando esto pueden ver cuanto se ha extendido. Si no ha pasado a los nódulos linfáticos, entonces muchas veces no hace falta usar quimioterapia. Pero la mayoría de las mujeres por lo menos tendrían radiación. Yo tenía cáncer en un nódulo linfático. Con solo uno, no hay opción. Hay que tener quimioterapia.
La quimioterapia es muy dura. Seguro que todas habéis visto alguna amiga o familiar pasar por esto. Es mucho peor que la cirugía en sí. Te cansas increíblemente. Te encuentras malísima, enfermiza. Ahora tienen drogas que por lo menos minimizan eso de sentirte tan enferma, que quitan un poco de eso. Yo me sentía como si todo el día tuviese las nauseas de un embarazo. La manera en que Dios ha hecho el cuerpo es el punto más importante. La quimioterapia está diseñada para matar las células que más rápidamente se desarrollan en el cuerpo. Las células cancerosas son las que se reproducen con mucha rapidez y son como una diana para la quimioterapia. Pero las otras células que se desarrollan más rápidamente en el cuerpo son las células del pelo. Pues tus uñas se pueden hacer muy débiles y caerse. Y hay varios problemas digestivos, desde las llagas en la boca hasta los problemas para digerir la comida.
La quimioterapia llega al sitio en tu cuerpo de la más baja resistencia y mata muchas de las células blancas. Son las que protegen el sistema inmunológico. Por eso si estás con una gripe o un catarro no quieres acercarte a alguien que está pasando por quimioterapia porque puedes rápidamente comunicar este catarro o gripe a ellos. Su sistema inmunológico está muy, muy bajo. Es asombroso que Dios haya creado el cuerpo de tal manera que después de una o dos semanas se puede recuperar y recibir más quimioterapia. Dan la quimioterapia en dos dosis distintas por entre cuatro a seis meses. Hacia el final de la quimioterapia te encuentras aún más débil y cansada, tanto porque el cuerpo ya está debilitado como por la acumulación de la quimioterapia en el sistema. La quimioterapia es muy dura. Es veneno para el cuerpo. Pero a la vez es lo que esperamos que mate el cáncer y te devuelva la vida.
También quisiera compartir sobre la cirugía reconstructiva. Hay muchas alternativas muy buenas que están disponibles ahora. No sé lo que hay aquí en la isla pero seguro que en Europa hay muchas alternativas disponibles en cuanto a la cirugía reconstructiva. Muchas de mis amigas han optado por no pasar por ninguna cirugía reconstructiva porque ni a ellas ni a sus maridos les importaba. Pero a mí me importaba. Lo más corriente en cuanto a la reconstrucción es que te pongan implantes. Solían ser un tanto peligrosos los implantes. Eran de silicona pero ahora están compuestos de agua salada y así no son tan peligrosos. Los implantan después de la mastectomía. Implantan lo que llaman un “explantor” para estirar. Y después puedes hacerte tan grande como quieras. Esta es la ventaja. Pues cuando toda está estirado hacen otra cirugía y entonces meten el implante. Y yo tengo entendido que hay dolor mientras que eso se haga más grande.
Yo tuve la oportunidad de hacerme otro tipo de cirugía reconstructiva. No vais a creer lo que me han hecho. Cuando me hicieron la mastectomía, me quitaron el pezón pero dejaron la piel. Después, de dentro de esa piel, quitaron todo el tejido de mama. Me hicieron una incisión de un lado a otro. Llevaron todo el tejido abdominal de músculo y de grasa y lo estiraron hacia arriba y lo pusieron dentro de esa piel vaciada. Y así no podía incorporarme recta por algún tiempo, pues todo el tejido abdominal está en mis pechos. En la apertura del pezón había piel de mi barriga y cortaron esa piel y lo giraron hasta que tuviese la apariencia de un pezón. Después alrededor hacen un tatuaje para que aparezca aún más real. Después de hacerme esto muchas enfermeras me han visto y no han podido detectar que era una reconstrucción. Es una cirugía maravillosa que estoy segura que existe aquí en Europa.
Ahora me gustaría compartir sobre ¿Quién es Dios en medio de todo esto? Lo primero que aprendí es que el deseo de Dios es para purificarnos. De hecho Dios irá a cualquier extremo para que seamos santas. El versículo que me venía a la mente vez tras vez cuando me enteré de que tenía cáncer fue el versículo que decía que, “No eres de ti misma, sino que has sido comprada con un precio.” Cuando entreguemos nuestras vidas al señorío de Jesucristo ya no es elección nuestra lo que él quiere hacer con nuestras vidas. Y aquí en este principio es donde se pierde o se gana la batalla. Carnalmente yo quería bajarme del altar y decir “¡No, de tu voluntad nada! ¡Yo quiero la mía! Yo quiero criar a mis hijos y quiero mecer a mis nietos en mis brazos.” ¡Pero ya no es decisión mía! He aprendido de una manera fresca como apreciar la presencia de Dios.
Una amiga mía, antes de la cirugía, me dio una definición de la intimidad. La intimidad es algo que sólo puedes compartir con una sola persona, y mientras que te vayas a esta sala de operaciones, la única persona con quien puedes compartir eso es con Dios. Pero cuando ya no queda nada más ni a nadie más, él sí se mantiene fiel a nosotras. También desea purificar nuestros corazones y revelarlos tal como son.
En Deuteronomio 8:2 está Moisés hablando en el desierto y dice, “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios, estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.” El nos humilla y prueba los sentimientos de nuestros corazones, a ver si obedecemos sus mandamientos. A ver si caminamos en santidad. A ver si declaramos su fidelidad al mundo perdido. En la desesperación más profunda que yo he experimentado, todavía tenía mucha esperanza de poder compartir sobre Cristo con el resto del mundo. Pero la gente con que estamos todos los días no tiene ninguna esperanza. Y mientras el mundo observa como pasamos por las pruebas, puede ser su única oportunidad para ver la relación que tenemos con nuestro Dios. También nos quiere hacer un vaso útil para que podamos ayudar a los demás. La segunda carta a los Corintios nos dice que él nos consuela para que podamos consolar a otros.
Esta experiencia no sólo tenía un efecto purificador en mi vida sino me enseñó muchas cosas nuevas sobre el cuerpo de Cristo también. Dios nos creó para que nos necesitáramos. Jamás antes había yo experimentado el ánimo que me venía a través de la oración de los demás. Fue abrumador para mí ver que había gente que yo ni siquiera conocía que se me acercaba diciendo, “Yo estoy orando por ti.” Yo también me sentía muy protegida por esa oración. Dios me ha protegido de tantas cosas por la oración del cuerpo de Cristo por mí. Las personas nos escribían cartas diciendo que estaban con nosotros llevando esta carga. No nos sentíamos tan solos. Y entonces cuando hay victoria celebramos todos juntos y a Dios le damos aún más gloria.
También tenemos las necesidades prácticas. Por favor, no digas a tu amiga enferma, “Oye, llámame para decirme lo que pueda hacer para ayudarte.” Porque cuando yo estaba enferma estaba tan mal que ni sabía lo que me hacía falta. Estaba enferma pero también estaba como dormida. Lo que era de verdadera ayuda fue cuando alguien me llamaba para decir, “Yo vengo esta semana para limpiarte la casa. ¿A qué hora quiere que venga?” o, “Voy al mercado el jueves y mañana te llamo y te hago una lista de las cosas que necesitas.” O “Vamos a llevar a tus hijos al parque esta semana para que tú puedes descansar.” Nosotros sabemos lo que necesita otra mujer. Lo que ayuda más es tomar la iniciativa y ¡hacérselo ya! También hay que ser sensible a sus necesidades. A veces yo quería estar sola, y a veces la soledad era como una cárcel, particularmente cuando el tratamiento involucraba las drogas. Pues los sentimientos van arriba y abajo y nos sentimos muy vulnerables. Yo os animo a que estéis allí con esta amiga enferma por largo tiempo y con comprensión.
Me gustaría compartir ahora lo que yo he entendido de quién es Cristo a través de esta experiencia. Yo he caminando con el Señor casi toda mi vida. Yo sé quien es Dios porque me lo dice su palabra. Yo sé quien es por el testimonio de los demás. Yo sé quien es por la manera en que él ha caminado conmigo a través de mi vida. Pero sólo es en las pruebas y las tribulaciones de la vida que Dios se hace valer en nuestras vidas. Así tiene la posibilidad de mostrarse en las pruebas tal como es. Nunca tendremos un entendimiento pleno ni una vista cien por cien de lo que pasa en nuestras vidas hasta que lleguemos al entendimiento de quién es él. Es verdaderamente el Dios de toda consolación. Es el Dios de toda esperanza. Es el Dios de toda paz. Es el Dios siempre presente en los tiempos de la prueba. Y sí, nos da gracia en cada momento. Quizás estés aquí sentada diciendo: “Yo jamás tendría la gracia para poder pasar por eso.” Pero hay una gracia - el cáncer. A veces cuando conducía hacia el hospital, llegaba al aparcamiento y empezaba a ponerme mal sólo pensando en pasarme otra vez por la quimioterapia. Y yo le decía a mi marido que no podía hacer esto una vez más y me miraba esa bolsa de veneno que estaba a punto de entrar en mi cuerpo y Dios me daba la gracia.
Señoras, hay muchas clases de cáncer en nuestras vidas. Me he enfrentado a un cáncer físico. Algunas de vosotras os habéis enfrentado al cáncer físico. También hay matrimonios cancerosos. Hay relaciones cancerosas. Y lo que os comparto hoy es para daros esperanza y para declararos que Dios es fiel. Con todo lo que habéis enfrentado en la vida y lo que tenéis delante en el futuro. La pregunta no es ¿Quién es Dios? ¿Dónde está Dios? ni ¿Por qué a mí esto está pasando? La pregunta es qué si tú vas a descansar en los brazos del Señor y dejar que él sea Dios. Dejadme orar: “Padre, te doy muchas gracias por estas señoras. Yo te pido que te muestres muy fuerte hacia ellas y comprendan nuevas profanidades de tu gracia y tu fidelidad. En el nombre de Jesús. Amén.”
Ahora hay tiempo para preguntas si os sentís con libertad. Podéis sentiros con libertad para preguntar lo que sea. (Había comentarios sobre casos diferentes pero ella decía en general que todo el mundo necesitaba empezar a orar por lo que sea la situación. Que juntos podemos apoyar a la persona necesitada. En cualquier situación, por muy dura que sea, sentimos que a veces andamos solas y necesitamos estar rodeadas de personas orando, apoyándonos, y dando su amor. Siempre hay mucha esperanza).
- Este testimonio por Teri Crowell fue dado en La Iglesia Evangélica de Jinámar en una reunión de mujeres en Las Gran Canarias, España, en 1998. Traductor: Nanette Swick.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Un Nuevo Entendimiento del Cáncer de Mama

Un Nuevo Entendimiento del Cáncer de Mama
De acuerdo a la Nueva Medicina Germánica®

por Dra. Caroline Markolin
Maestra Aprobada de la Nueva Medicina Germánica®



La Nueva Medicina Germánica® fue descubierta por el medico internista alemán, Dr. med. Ryke Geerd Hamer, quien en los últimos veinte años nos ha aportado investigación empírica impresionante sobre el origen, desarrollo y curación de la enfermedad. Para entender la verdadera naturaleza del cáncer de mama, les presentaré primero los principios básicos de la Nueva Medicina Germánica®.

Lo que el Dr. Hamer encontró fue que cada enfermedad comienza con una experiencia traumática que nos toma completamente por sorpresa. Él llamó a este evento tan inesperado un SDH (Síndrome de Dirk Hamer), llamado así en honor a su hijo Dirk de quien cuya trágica e inesperada muerte inició el cáncer del propio Dr. Hamer. Tal evento tan inesperado, no siempre tiene que ser tan espectacular. Puede ser disparado simplemente cuando reprobamos algún examen o cuando alguien nos hace una crítica u observación desconsiderada o insensible. Es importante entender que un SDH difiere enormemente de un problema psicológico. Un SDH es un evento biológico que no solo ocurre en la psique, sino también de manera simultánea en el cerebro y en un órgano. En el preciso momento en que sufrimos un DHS el choque del conflicto impacta un área específica del cerebro, produciendo una lesión que es claramente visible en un escáner cerebral como un grupo de anillos nítidos en forma de diana u objetivo. Debido a que cada área del cerebro esta conectada a un órgano en particular, la localización de la lesión cerebral determina qué órgano se afectará. En otras palabras: conflictos biológicos específicos causan respuestas físicas específicas en el cuerpo, como cáncer, diabetes, asma, enfermedad del corazón, etc. Basado en nuestro conocimiento de la evolución del hombre, el Dr. Hamer descubrió que estas respuestas fueron programadas en nuestro cerebro como resultado de un proceso de adaptación biológica que tomó millones de años. Debido a que cada ser humano nace con estos antiguos programas, la Nueva Medicina Germánica® se refiere a ellos como ”Programas Biológicos Significativos Especiales de la Naturaleza“, en clara oposición al término ”enfermedad“, que implica desorden y malfuncionamiento del organismo.

De acuerdo a los descubrimientos del Dr. Hamer, cada Programa Biológico (”enfermedad“) corre en dos fases, siempre y cuando se solucione el conflicto. Permítanme ilustrar este desarrollo de dos fases con el ejemplo del cáncer de mama. Digamos que, una mujer camina por la acera con su hijo. Inesperadamente, el niño corre hacia la calle y es alcanzado por un automóvil. Naturalmente, la madre está totalmente en pánico. Ella sufre, en términos biológicos, un ”conflicto de preocupación madre-hijo“ e instantáneamente el Programa Biológico Especial para este conflicto en particular es encendido. Con el choque del conflicto, ella entra a la primera fase, la fase activa del conflicto, con síntomas muy definidos: mentalmente, ella se encuentra totalmente preocupada por lo que ocurrió, no puede dormir, no puede comer, sus manos y pies se encuentran fríos– es por eso que la fase activa del conflicto es llamada también la fase FRÍA. Si la mujer es diestra, el conflicto impactará en el lado derecho del cerebelo (cerebro antiguo) en el área que controla las glándulas mamarias de su seno izquierdo. Si el ”conflicto de preocupación“ fuera sobre una pareja, el seno derecho sería el que sufriría las consecuencias. Con las mujeres zurdas esto es al revés. Debido a que el cerebro juega una parte tan integral en la Nueva Medicina Germánica®, la lateralidad es un factor decisivo.

En el momento en que el conflicto hace impacto en el cerebro, las células cerebrales afectadas envían una orden a las células del cuerpo correspondientes, para estimular la producción de células especializadas de la glándula mamaria para producir más leche para el debilitado niño. Aún si la madre no se encuentra dando lactancia, el evento dispara el inicio de esta respuesta como lo ha estado haciendo por millones de años. Mientras la madre se encuentre en conflicto activo, las células mamarias permanecerán multiplicándose, formando un ”tumor glandular mamario“. Por medio de analizar sistemáticamente cientos de escáneres cerebrales de pacientes con cáncer de mama, el Dr. Hamer estableció claramente que el cáncer de las glándulas mamarias, siempre tiene que ver con preocupaciones o peleas dentro de lo que una mujer considera ser su ”nido“, e.g. su hogar, sus hijos, su pareja, su pareja, su mascota, su lugar de trabajo.

Con la resolución del conflicto, cuando el niño se encuentra bien de nuevo, inicia la segunda fase. En la fase de curación la mujer se encontrará muy cansada, regresará su apetito, sus manos y pies se tornarán tibios de nuevo – es por eso que la fase de curación es llamada también la fase CALIENTE ó TIBIA. Desafortunadamente es esta fase también, en la que el paciente desarrolla inflamación, fiebre, infección y puede sufrir dolor de considerable magnitud. En el órgano observamos también un cambio instantáneo: con el niño sano y salvo, no hay razón para producir más de estas preciadas células de la glándula mamaria. El tumor parará de crecer inmediatamente y las ahora superfluas células serán degradadas con la ayuda de bacterias especiales, que se encuentran en espera para realizar exactamente esa tarea. Debido a que los microbios son tan indispensables para nuestra supervivencia, sus diferentes acciones también fueron programadas en el cerebro que ahora controla sus muchas y múltiples actividades en nuestro cuerpo. La Nueva Medicina Germánica® refuta la visión convencional de que los microbios son nuestros enemigos y que están para destruirnos. Por el contrario, dada la resuelta co-existencia de hombre y microbios, éstos son identificados como nuestros leales ayudantes, quienes dan mantenimiento a nuestros órganos y tejidos.

Mientras que las glándulas mamarias son afectadas cuando una mujer sufre un ”conflicto de nido madre-hijo“, los conductos galactóforos reaccionarán cuando ella enfrente un conflicto de separación, por ejemplo, si su hijo, su madre o su pareja fuera ”arrancado de su seno“. Debido a que los conductos galactóforos son controlados por la corteza sensorial en el cerebro (cerebro nuevo), el tejido responderá de manera distinta: durante la fase activa del conflicto los canales de la leche muestran pequeñas úlceras con el propósito biológico de ampliar el diámetro de los conductos para ayudar a la descarga de la leche que es requerida. Tan pronto como se resuelva el conflicto, el tejido ulcerado será restituido. La oncología convencional llama a esta proliferación celular que ocurre durante la fase de curación un ”carcinoma intra-ductal“. La Nueva Medicina Germánica® ofrece una visión diferente. Después de haber observado cuidadosamente las leyes biológicas de la Naturaleza por más de dos décadas, el Dr. Hamer nos puede asegurar que tal ”tumor curativo“ es un inofensivo bulto que se degradará lentamente durante el proceso de curación.


© 2003 - por Dra. Caroline Markolin
Maestra Aprobada de la Nueva Medicina Germánica®

jueves, 28 de agosto de 2008

Una hija agradecida: Cocó Peressón.

POEMA. Al desandar el camino en treinta años de docencia,se me venían a la conciencia "los controles de rutina",apegada al trabajo con mucha responsabilidad,no quería enfrentarme a esa otra realidad:"el cáncer" se avecinaba sin pedirme "permiso"Pero así Dios lo quiso y le estoy agradecida,por regalarme esta vida tan rica,sin desperdicios.Luego de tres cirugías "a la quimioterapia" me entregoporque me recomendó el Doctor,pero no sabía del dolor al ver caer "mis cabellos",y el buen Dios me decía: "tus cabellos están contados"...entonces dije al Señor ¡"te alabo"!porque está puesta en mí Tu mano y nada me va a ocurrirsin que Tú lo permitas, porque eres "la llavecita" que abre mi corazón.Así mi vida se tornó en canción al Hacedor Supremo,rezaba de rodillas al suelo y es por eso es que hoy confiesoque ÉL nunca nos va a daruna cruz más pesada de la que podemos cargar.Luego tuve que viajar a mil km."de mi tierra colorada"pues los rayos me esperaban para terminar el tratamiento,pero lo afirmo en todo momento que jamás me sentía sólay ÉL sabe que es cierto:de la mano de Maríamis pasos eran certeros, ni me invadía el miedo de saberme tan lejos.Estuve allá para la cuaresma, nada era coincidencia,tiempo de examina la conciencia...tiempo predilecto del cristianopes con la Biblia en mano "todo era llevadero",porque el Papá del cielo no abandona a sus hijos.Por eso es que hoy elijo darle Gloria a su Nombre,para que muchos hombres comprendanque el sufrimiento libera,que da alegría y pazporque ÉL jamás nos da la cruz más pesadade la que podemos cargar.Si ÉL soportó LA CRUZ, sin decir una palabra,¿quiénes somos nosotros, para andar protestandodel porqué de lo que nos está pasando?¡Hoy doy Gloria a su Nombre! porque la FE ayuda y anima:cura todas las heridas y nos vuelve más humanos,que no es en vano el sufrimiento, nos permite mirar adentroy lágrimas derramar, ésto es para mejorar y encender una LUZ.Quiero decite ¡GRACIAS JESÚS! por todo lo que he vivido,lo mucho que he aprendido y es por eso que hoy digo:¡GLORIA A DIOS TAMBIÉN EN LA CRUZ! Una hija agradecida: Cocó Peressón.

EL TESTIMONIO DE COCÓ

MI TESTIMONIO
Por Cocó

En mayo de 2007 me hice los controles de rutina y en la mamografía me detectaron un tumor en la mama derecha. Como con la punción no se obtuvo un diagnóstico, el doctor decidió operar y quitarlo.
La primera cirugía fue el 13 de junio. El resultado de la biopsia fue “carcinoma lobulillar infiltrante”.
En una segunda cirugía, realizada el 4 de julio, me extrajeron doce ganglios, siete de los cuales ya estaban con metástasis.
El 20 de julio, Día del Amigo, vinieron a visitarme colegas docentes, acompañados por el sacerdote, quien traía a mi casa al Amigo por excelencia, ¡JESÚS SACRAMENTADO! Fue el mejor regalo que había recibido.
Ese día, luego de “juntar fuerzas”, el doctor me dio la noticia nada agradable de que debía hacerme una mastectomía total.
A pesar de haber derramado tantas lágrimas, desde un principio me encomendé a Jesús y María y jamás renegué por la enfermedad. Si Jesús, Hijo de Dios, había sufrido tanto… ¡quién era yo para creer que no debía sufrir!
Uno de esos días apareció en mi camino una amiga de la infancia, quien había pasado por lo mismo, y me llevó de la mano a los médicos de Buenos Aires.
La tercera cirugía fue en Pilar, Buenos Aires, fue el 15 de agosto, ¡Día de la Virgen! Me sentía sumamente protegida y asistida por nuestro Buen Dios.
En Buenos Aires estuve 20 días. Ya en Posadas, comencé la quimioterapia en el mes de septiembre. Fueron ocho sesiones, realizadas cada 21 días.
En mi colegio, en toda la comunidad de Villa Cabello, los amigos sacerdotes y religiosas, vecinos, familiares, grupos de oración y tantas personas han rezado tanto por mí, que Dios tuvo misericordia e hizo que todo fuera muy llevadero.
Antes de cada quimio recurría a orar con el sacerdote e iba confiada, en manos de Dios. Tanto, que no tuve ninguna descompostura producida por la quimio. En todo momento recurrí a la “CRISTOTERAPIA”; yo sabía en mi interior que Él me sanaría.
También sabía que con la quimio se me caería el cabello, para lo cual tenía la peluca preparada. A pesar de saberlo y estar preparada, recuerdo que un domingo, al entrar a misa, estiré un mechón y noté que mi pelo comenzaba a desprenderse. Lloré en silencio toda la misa y fui entregando a Dios ese dolor. Confieso que fue uno de los momentos más dolorosos del proceso.
Leí en la Biblia: “Tus cabellos están contados! (Mt. 28, 30) y dije: “ ¡Señor, si están contados y Tú permites que caigan… acepto!” Entonces recé a la corona de espinas de Jesús y le dije: “Jesús, esto es nada comparado con el dolor de tu corona de espinas, pero te pido que por los méritos de esa corona, me quites esta vanidad y este dolor que me produce esta pérdida. De allí fui a la peluquería, me rapé la cabeza y desde que entregué esto, no me causó más dolor.
Como con la segunda cirugía había quedado inutilizado mi brazo derecho, tenía que hacer todas las cosas con la mano izquierda. Para recuperarme tuve que hacer rehabilitación con la kinesióloga durante mucho tiempo.
Pero un día dije: “Señor, ¿cuándo te agradecí por mi cabello?, que era tan práctico con sus rulos. ¡Lo lavaba y listo! Señor, ¿cuándo te agradecí por mi mano derecha? Porque a lo largo de mi carrera docente, ¡cuántos pizarrones había llenado de fórmulas matemáticas! ¡Cuántas cartas de amor había escrito y cuántas cosas había construido con ella! Y ¿cuándo te dije gracias, señor?”
Esto me llevó a hacer un ejercicio: me senté frente al espejo e hice al Señor un agradecimiento de cabeza a pies, por cada órgano que me regaló. Agradecí hasta por mi nariz grande, porque cuando a veces debía usar barbijo ¡podía respirar sin dificultad! (¿cómo soportarían eso las ñatitas?, me preguntaba).
Agradecí por la “pancita” que tenía, por la que siempre protestaba, ya que permitió que de allí me reconstruyeran la parte que me habían sacado.
¡Cómo todo tenía sentido, todo encajaba tan bien! Entonces comprendí por qué o para qué Dios me había regalado tantos encuentros íntimos con Él. Tantos retiros espirituales, participar en grupos de oración, de liturgia, “convivencia con Cristo”, tantas misas carismáticas y tantas gracias en tantos años! ¡Cuánto enriquecimiento interior! Nada fue en vano… Como dice el poema “Desiderata”: “Nutre la fortaleza de tu espíritu para que sea tu escudo ante la desgracia inesperada”.
Aunque no consideré la enfermedad como una desgracia, sí Dios reconfortó mi espíritu, colmándolo de su Gracia y su Amor, de lo contrario no lo hubiera soportado.
Siempre había predicado a mis alumnos: “Hay que llevar la cruz con amor”.
Y la Virgen María, que me acompañó cada día, me decía en los mensajes de Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús (tuve la gracia de ir dos veces al cerro de las apariciones de Salta): “Adorad la Cruz con el corazón! Imitad a Jesús, imitadlo amando la Cruz, cargándola con amor, y así el dolor se convertirá en alegría. Imitad a Jesús, dadle gracias a vuestro Papá del Cielo que os la envía y recibiréis la fuerza para sostenerla” (mensaje del 14/9/99).
Así comprendí lo que significa “llevar la cruz con amor”, y también ofrecer este dolor por otros enfermos de cuerpo o del alma, por la conversión propia y por todos los que no creen, no conocen a Dios, no aman, por las almas del Purgatorio, por los que me rodean: amigos, familiares, por mi trabajo… por el mundo entero.
Debemos rezar unos por otros siempre y ofrecer el sufrimiento por el bien de los demás, que no sea en vano. Hasta en cierta forma me sentí “elegida” por el Señor y es bien cierto que nunca nos da la cruz más pesada de lo que podemos soportar.
El sufrimiento y el dolor purifican el alma y el abrazar la cruz con amor nos colma de bendiciones.
Antes de las cirugías me encomendé a Jesús y María, recibí el sacramento de la Unción de los Enfermos, hice una buena confesión y triduo de misas. Me sentía muy animada, y el Espíritu Santo me regaló el don de Fortaleza… “Pidan y se les dará…” (Lc. 11,9). A veces pedimos tantas cosas materiales, debemos pedir el Espíritu Santo con fe, y el Señor nos regala. El Padre del Cielo dará su Espíritu Santo a los que se lo pidan (Lc. 11,13). Todo el proceso lo viví con una paz inmensa y una gran fortaleza.
Luego de las cirugías, en una de las misas carismáticas, cuando estábamos “en cadena” unidos al Santísimo Sacramento, en profunda oración, impulsada por el Espíritu Santo, una “servidora” expresó estas palabras de conocimiento: “El Señor está sanando de cáncer de mamas y esta persona ha presentado hoy por escrito esta intención al Señor. Él hoy le ha sanado”.
Sentí que este mensaje era para mí y lloré intensamente. A partir de allí me consideré sana.
El doctor me había indicado quimio y radioterapia. Y yo decidí someterme a los tratamientos porque venía a mi mente la frase “Dios creó a los médicos” (Ecl 38).
El 30 de enero de 2008 viajé sola a Buenos Aires para las sesiones y debía estar allá un mes y medio. Yo decía “no sé cómo voy a sobrevivir allá tanto tiempo!”. ¡Justo coincidía con la cuaresma! Entonces me dije: “Lo voy a tomar como un retiro espiritual”. Llevé sólo mis CD de sanación interior y el Evangelio cotidiano. Asistía a las misas en el colegio San José (lo conocía porque allí íbamos a los cursos del CONSUDEC, años anteriores), en la zona de Once, pues mi hotel estaba cerca, en la misma cuadra de Cromagnon. Lo que había visto tanto por TV lo tenía todos los días a mi lado. Entonces cuando pasaba por el lugar rezaba por tantas almas que allí quedaron.
Todos me inspiraban miedo por la zona, pero yo tomaba mi rosario y salía… de la mano de María me sentía segura.
El 15 de febrero regresé para hacerme en Posadas la octava y última sesión de quimioterapia y el 17 estaba de nuevo en Buenos Aires para continuar con los rayos.
Como mis defensas ý glóbulos rojos estaban bajos, debía cuidarme de cualquier virus. Igualmente tenía que salir todos los días y tomar el ómnibus para ir a la clínica, entonces yo le pedía al Señor que me protegiera y cubriera con su sangre preciosa. Fue así que ni siquiera me engripé, ni contraje faringitis ni laringitis que con frecuencia me atacaban.
De lunes a viernes concurría a las sesiones (fueron 25 en tres puntos diferentes, 75 aplicaciones en total). Mi turno era a las 16 (antes del cambio horario, eran las 15). ¿Qué hice? Encomendarme a la Divina Misericordia, que esos rayos fuesen los de Jesús Misericordioso y que quemaran cualquier resto de célula maligna. Y todos los días rezaba allí por las personas que estaban conmigo esperando, desconocidas, pero las mismas caras siempre… ¡tanta gente con cáncer!
El 14 de febrero la doctora me dio el alta de los rayos. Desde el 13 de junio de 2007, a esa fecha, fueron exactamente nueve meses: ¡como un parto!
¿Qué significa esto para mí? Que soy una nueva criatura de Dios, ¡nací a una NUEVA VIDA, de la mano de Jesús y de María!!
En la tercera cirugía me habían cortado el ombligo y fabricado otro, lo supe después de operada. Varias personas me dijeron que esto significaba que yo “cortaba” con mi pasado de tanto sufrimiento con mis padres, en sus enfermedades, casi 20 años entre ambos (11 con mamá, con Alzheimer, y 9 con papá con ACV, los dos postrados simultáneamente, etc).
Ahora me doy cuenta de que todo eso se fue disipando y que soy una nueva hija de Dios.
En este momento estoy en el proceso de recuperación de todo lo que el tratamiento destruyó, levantar las defensas, etc. para poder reintegrarme a mi trabajo.
El 3 de marzo, en Buenos Aires, veía el inicio de clases en un colegio y cuando escuché el Himno Nacional lloré amargamente: era la primera vez que no estaba para inaugurar un ciclo lectivo en 30 años de docencia, que cumplí en abril.
Con todo lo que pasé, aprendí tantas cosas, entre otras: que no soy imprescindible en mi trabajo, que otra persona puede hacer las cosas igual o mejor que yo, y sentí el apoyo y el cariño de tanta gente que rezaba cada día por mí… No sabía que era tan querida. Aprendí que no estoy sola.
Agradezco infinitamente a Dios, que a veces nos va “podando” como a las plantas, para “florecer” y ser mejores personas. Doy gloria a Dios por toda mi vida y quiero ser un canal de bendiciones para otros hermanos que lo necesiten.
¡Gloria a Dios también en la Cruz!
A todos, ¡gracias! Que Dios los bendiga.
Gladis Peresson

CRISTINA Y RAQUEL DIFUNDEN ACTIVIDADES DEL GRUPO “LAZOS”.

VER VIDEO
(Gentileza de ANALIA FERNANDEZ):